martes, 2 de octubre de 2012
Santa Clara de Asís
Santa Clara
Santa Clara (1193-1253)
Clara significa: "vida transparente".
"El amor que no puede sufrir no es digno de ese nombre" (Santa Clara)
Clara nació en Asís, Italia, en 1193. Su padre, Favarone Offeduccio, era un caballero rico y poderoso. Su madre, Ortolana, descendiente de familia noble y feudal, era una mujer muy cristiana, de ardiente piedad y de gran celo por el Señor. Desde sus primeros años Clara se vio dotada de innumerables virtudes y aunque su ambiente familiar pedía otra cosa de ella, siempre desde pequeña fue asidua a la oración y mortificación. Siempre mostró gran desagrado por las cosas del mundo y gran amor y deseo por crecer cada día en su vida espiritual.
Ya en ese entonces se oía hablar de los Hermanos Menores, como se les llamaba a los seguidores de San Francisco. Clara sentía gran compasión y gran amor por ellos, aunque tenía prohibido verles y hablarles. Ella cuidaba de ellos y les proveía enviando a una de las criadas de la casa. Le llamaba mucho la atención cómo los frailes gastaban su tiempo y sus energías cuidando a los leprosos. Todo lo que ellos eran y hacían le llamaba mucho la atención y se sentía unida de corazón a ellos y a su visión de la vida evangélica.
Su llamada y su encuentro con San Francisco
La conversión de Clara hacia la vida de plena santidad se efectuó al oír un sermón de San Francisco de Asís. En 1210, cuando ella tenía 18 años, San Francisco predicó en la catedral de Asís los sermones de Cuaresma e insistió en que para tener plena libertad para seguir a Jesucristo hay que librarse de las riquezas y bienes materiales. Al oír las palabras: "Éste es el tiempo favorable... es el momento... ha llegado el tiempo de dirigirme hacia El que me habla al corazón desde hace tiempo... es el tiempo de optar, de escoger...", sintió una gran confirmación de todo lo que venía experimentando en su interior.
Durante todo el día y la noche, meditó en aquellas palabras que habían calado en lo más profundo de su corazón. Tomó esa misma noche la decisión de comunicárselo a Francisco y de no dejar que ningún obstáculo la detuviera en responder al llamado del Señor, depositando en Él toda su fuerza y entereza. Cuando su corazón comprendió la amargura, el odio, la enemistad y la codicia que movía a los hombres a la guerra fraticida comprendió que esta forma de vida era como la espada afilada que un día traspasó el Corazón de Jesús. No quiso tener nada que ver con eso, no quiso otro señor mas que el que dio la vida por todos, aquel que se entrega pobremente en la Eucaristía para alimentarnos diariamente.
El que en la oscuridad es la Luz y que todo lo cambia y todo lo puede, Aquel que es puro Amor. Renace en ella un ardiente amor y un deseo de entregarse a Dios de una manera total y radical. Clara sabía que el hecho de tomar esta determinación de seguir a Cristo y sobre todo de entregar su vida a la visión revelada a San Francisco, iba a ser causa de gran oposición familiar, pues el solo hecho de la presencia de los Hermanos Menores en Asís estaba ya cuestionando la tradicional forma de vida y las costumbres que mantenían intocables los estratos sociales y sus privilegios.
A los pobres les daba una esperanza de encontrar su dignidad, mientras que los ricos comprendían que el Evangelio bien vivido exponía por contraste sus egoísmos a la luz del día. Para Clara el reto era muy grande. Siendo la primera mujer en seguirle, su vinculación con Francisco podía ser mal entendida.
Santa Clara se fuga de su casa el 18 de marzo de 1212, un Domingo de Ramos, empezando así la gran aventura de su vocación. Se sobrepuso a los obstáculos y al miedo para darle una respuesta concreta al llamado que el Señor había puesto en su corazón. Llega a la humilde capilla de la Porciúncula donde la esperaban Francisco y los demás Hermanos Menores y se consagra al Señor por manos de Francisco.
Empiezan las renuncias
De rodillas ante San Francisco, hizo Clara la promesa de renunciar a las riquezas y comodidades del mundo y de dedicarse a una vida de oración, pobreza y penitencia. El santo, como primer paso, tomó unas tijeras y le cortó su larga y hermosa cabellera, y le colocó en la cabeza un sencillo manto.
Para Santa Clara la humildad es pobreza de espíritu y esta pobreza se convierte en obediencia, en servicio y en deseos de darse sin límites a los demás. Días más tarde fue trasladada temporalmente, por seguridad, a las monjas Benedictinas, ya que su padre, al darse cuenta de su fuga, sale furioso en su búsqueda con la determinación de llevársela de vuelta al palacio. Pero la firme convicción de Clara, a pesar de sus cortos años de edad, obligan finalmente al Caballero Offeduccio a dejarla.
San Francisco, preocupado por su seguridad dispone trasladarla a otro monasterio de Benedictinas situado en San Angelo. Allí la sigue su hermana Inés, quien fue una de las mayores colaboradoras en la expansión de la Orden y la hija espiritual predilecta de Santa Clara. Le sigue también su prima Pacífica. San Francisco les reconstruye la capilla de San Damián, lugar donde el Señor había hablado a su corazón diciéndole: "Reconstruye mi Iglesia". Esas palabras del Señor habían llegado a lo más profundo de su ser y lo llevó al más grande anonadamiento y abandono en el Señor. Gracias a esa respuesta de amor, de su gran "Sí" al Señor, había dado vida a una gran obra, que hoy vemos y conocemos como la Orden franciscana.
Cuando se trasladan las primeras Clarisas a San Damián, San Francisco pone al frente de la comunidad, como guía de las Damas Pobres a Santa Clara. Al principio le costó aceptarlo pues por su gran humildad deseaba ser la última y ser la servidora, la esclava de las esclavas del Señor. Pero acepta y con verdadero temor asume la carga que se le impone, entiende que es el medio de renunciar a su libertad y ser verdaderamente esclava. Así se convierte en la madre amorosa de sus hijas espirituales, siendo fiel custodia y prodigiosa sanadora de las enfermas.
Desde que fue nombrada Madre de la comunidad, ella quiso ser ejemplo vivo de la visión que trasmitía, pidiendo siempre a sus hijas que todo lo que el Señor había revelado para la Orden se viviera en plenitud. Siempre atenta a la necesidades de cada una de sus hijas y revelando su ternura y su atención de Madre. Clara acostumbraba a tomar los trabajos más difíciles, y servir hasta en lo mínimo a cada una. Pendiente de los detalles más pequeños y siendo testimonio de ese corazón de Madre y de esa verdadera respuesta al llamado y responsabilidad que el Señor había puesto en sus manos.
Por el testimonio de las mismas hermanas que convivieron con ella se sabe que muchas veces, cuando hacía mucho frío, se levantaba a abrigar a sus hijas y a las que eran más delicadas les cedía su manta. A pesar de ello, Clara lloraba por sentir que no mortificaba suficiente su cuerpo. Cuando hacía falta pan para sus hijas, ayunaba sonriente y si el sayal de alguna de las Hermanas lucía más viejo, ella se lo cambiaba dándole el suyo. Su vida entera fue una completa dádiva de amor al servicio y a la mortificación.
Tenía gran entusiasmo al ejercer toda clase de sacrificios y penitencias. Su gozo al sufrir por Cristo era algo muy evidente. Este fue el mayor ejemplo que dio a sus hijas. La humildad brilló grandemente en Santa Clara y una de las más grandes pruebas de su humildad fue su forma de vida en el convento, siempre sirviendo con sus enseñanzas, sus cuidados, su protección y su corrección. La responsabilidad que el Señor había puesto en sus manos no la utilizó para imponer o para simplemente mandar en el nombre del Señor. Lo que ella mandaba a sus hijas lo cumplía primero ella misma con toda perfección.
Se exigía más de lo que pedía a sus Hermanas. Hacía los trabajos más costosos y daba amor y protección a cada una de sus hijas. Buscaba lavarle los pies a las que llegaban cansadas de mendigar el sustento diario. Lavaba a las enfermas y no había trabajo que ella despreciara pues todo lo hacía con sumo amor y con suprema humildad.
"En una ocasión, después de haberle lavado los pies a una de las Hermanas, quiso besarlos. La Hermana, resistiendo aquel acto de su fundadora, retiró el pie y accidentalmente golpeó el rostro a Clara. Pese al moretón y la sangre que había salido de su nariz, volvió a tomar con ternura el pie de la Hermana y lo besó."
Con su gran pobreza manifestaba su anhelo de no poseer nada más que al Señor. Y esto lo exigía a todas sus hijas. Para ella la Santa Pobreza era la reina de la casa. Rechazó toda posesión y renta, y su mayor anhelo era alcanzar de los Papas el privilegio de la pobreza, que por fin fue otorgado por el Papa Inocencio III. Para Santa Clara la pobreza era el camino en donde uno podía alcanzar más perfectamente esa unión con Cristo. Este amor por la pobreza nacía de la visión de Cristo pobre, de Cristo Redentor y Rey del mundo, nacido en el pesebre. Aquel que es el Rey y, sin embargo, no tuvo nada ni exigió nada terrenal para si y cuya única posesión era vivir la voluntad del Padre. La pobreza alcanzada en el pesebre y llevada a su culmen en la Cruz. Cristo pobre cuyo único deseo fue obedecer y amar.
La vida de Santa Clara fue una constante lucha por despegarse de todo aquello que la apartaba del Amor y todo lo que le limitara su corazón de tener como único y gran amor al Señor y el deseo por la salvación de las almas. La pobreza la conducía a un verdadero abandono en la Providencia de Dios. Ella, al igual que San Francisco, veía en la pobreza ese deseo de imitación total de Jesucristo. No como una gran exigencia opresiva sino como la manera y forma de vida que el Señor les pedía y la manera para mejor proyectar al mundo la verdadera imagen de Cristo y Su Evangelio.
Siguiendo las enseñanzas y ejemplos de su maestro San Francisco, quiso Santa Clara que sus conventos no tuvieran riquezas ni rentas de ninguna clase. Y, aunque muchas veces le ofrecieran regalos de bienes para asegurar el futuro de sus religiosas, no los quiso aceptar. Al Sumo Pontífice que le ofrecía unas rentas para su convento le escribió: "Santo Padre: le suplico que me absuelva y me libere de todos mis pecados, pero no me absuelva ni me libre de la obligación que tengo de ser pobre como lo fue Jesucristo". A quienes le decían que había que pensar en el futuro, les respondía con aquellas palabras de Jesús: "Mi Padre celestial que alimenta a las avecillas del campo, nos sabrá alimentar también a nosotros".
Mortificación de su cuerpo
Si hay algo que sobresale en la vida de Santa Clara es su gran mortificación. Utilizaba debajo de su túnica, como prenda íntima, un áspero trozo de cuero de cerdo o de caballo. Su lecho era una cama compuesta de sarmientos cubiertos con paja, que se vio obligada a cambiar por obediencia a Francisco, debido a su enfermedad.
Siempre vivió una vida austera y comía tan poco que sorprendía hasta a sus propias Hermanas. No se explicaban cómo podía sostener su cuerpo. Durante el tiempo de Cuaresma, pasaba días sin probar bocado y los demás días los pasaba a pan y agua. Era exigente con ella misma y todo lo hacía llena de amor, regocijo y de una entrega total al amor que la consumía interiormente y su gran anhelo de vivir, servir y desear solamente a su amado Jesús.
Por su gran severidad en los ayunos, sus Hermanas, preocupadas por su salud, informaron a San Francisco quien intervino con el Obispo ordenándole a comer, cuando menos diariamente, un pedazo de pan que no fuese menos de una onza y media.
La vida de oración
Para Santa Clara la oración era la alegría, la vida; la fuente y manantial de todas las gracias, tanto para ella como para el mundo entero. La oración es el fin en la vida religiosa y su profesión. Ella acostumbraba pasar varias horas de la noche en oración para abrir su corazón al Señor y recoger en su silencio las palabras de amor del Señor. Muchas veces, en su tiempo de oración, se le podía encontrar cubierta de lágrimas al sentir el gran gozo de la adoración y de la presencia del Señor en la Eucaristía, o quizás movida por un gran dolor por los pecados, olvidos y por las ingratitudes propias y de los hombres.
Se postraba rostro en tierra ante el Señor y, al meditar la Pasión las lágrimas brotaban de lo mas íntimo de su corazón. Muchas veces el silencio y soledad de su oración se vieron invadidos de grandes perturbaciones del demonio. Pero sus Hermanas dan testimonio de que, cuando Clara salía del oratorio, su semblante irradiaba felicidad y sus palabras eran tan ardientes que movían y despertaban en ellas ese ardiente celo y encendido amor por el Señor.
Hizo fuertes sacrificios los cuarenta y dos años de su vida consagrada. Cuando le preguntaban si no se excedía, ella contestaba: “Estos excesos son necesarios para la redención, sin el derramamiento de la Sangre de Jesús en la Cruz no habría Salvación". Añadía: "Hay unos que no rezan ni se sacrifican; hay muchos que sólo viven para la idolatría de los sentidos. Ha de haber compensación. Alguien debe rezar y sacrificarse por los que no lo hacen. Si no se estableciera ese equilibrio espiritual la tierra sería destrozada por el maligno".
Milagros de Santa Clara
La Santa Eucaristía ante los sarracenos
En 1241 los sarracenos atacaron la ciudad de Asís. Cuando se acercaban a atacar el convento que está en la falda de la loma, en el exterior de las murallas de Asís, las monjas se fueron a rezar muy asustadas y Santa Clara que era extraordinariamente devota del Santísimo Sacramento, tomó en sus manos la custodia con la hostia consagrada y se la enfrentó a los atacantes. Ellos experimentaron en ese momento tan terrible oleada de terror que huyeron despavoridos.
En otra ocasión los enemigos atacaban la ciudad de Asís y querían destruirla. Santa Clara y sus monjas oraron con fe ante el Santísimo Sacramento y los atacantes se retiraron sin saber por qué.
El milagro de la multiplicación de los panes
Cuando solo tenían un pan para que comieran cincuenta Hermanas, Santa Clara lo bendijo y, rezando todas un Padrenuestro, partió el pan y envió la mitad a los Hermanos Menores y la otra mitad se la repartió a las Hermanas. Aquel pan se multiplicó, dando a basto para que todas comieran. Santa Clara dijo: "Aquel que multiplica el Pan en la Eucaristía, el gran misterio de fe, ¿acaso le faltará poder para abastecer de pan a sus esposas pobres?".
En una de las visitas del Papa al convento, dando las doce del día, Santa Clara invitó a comer al Santo Padre pero el Papa no accedió. Entonces ella le pide que por favor bendiga los panes para que queden de recuerdo, pero el Papa respondió: "Quiero que seas tú la que bendiga estos panes". El Papa le ordena bajo el voto de obediencia que haga la señal de la cruz sobre ellos. Ella bendijo los panes haciendo la señal de la cruz y al instante quedó la cruz impresa sobre todos los panes.
Larga agonía
Santa Clara estuvo enferma 27 años en el convento de San Damián, soportando todos los sufrimientos de su enfermedad con paciencia heroica. En su lecho bordaba, hacía costuras y oraba sin cesar. El Sumo Pontífice la visitó dos veces y exclamó: "Ojalá yo tuviera tan poquita necesidad de ser perdonado como la que tiene esta santa monjita". Cardenales y obispos iban a visitarla y a pedirle sus consejos.
San Francisco ya había muerto pero tres de los discípulos preferidos del santo, Fray Junípero, Fray Angel y Fray León, le leyeron a Clara la Pasión de Jesús mientras ella agonizaba. La santa repetía: "Desde que me dediqué a pensar y meditar en la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, ya los dolores y sufrimientos no me desaniman sino que me consuelan".
El 10 de agosto del año 1253 a los 60 años de edad y 41 años de profesión religiosa, y dos días después de que su Regla fuera aprobada por el Papa, descansó en el gozo del Señor, su Amado, su Esposo.
Tumba de Santa Clara
San Francisco de Asís
SAN FRANCISCO DE ASIS 1182 - 1226
Algunas fechas principales en la vida de San Francisco
- 1182 Nacimiento de Francisco en Asís. Sus padres son Pietro Bernardone y Madonna Pica.
- 1202 Guerra entre Perusa y Asís. En la batalla de Collestrada Francisco cae prisionero.
- 1203 Francisco, liberado de su cautiverio, regresa a Asís.
- 1204 Larga enfermedad de Francisco.
- 1205 Francisco parte para la Pulla, enrolado en el ejército. En Espoleto tiene el sueño que dará otro rumbo a su vida. Comienza la fase inicial de su conversión.
- 1206 Por el mes de marzo, ante el tribunal del obispo de Asís, renuncia a los bienes paternos y a la familia.
- 1206/08 Trabaja en la restauración de las ermitas de San Damián, San Pedro y Santa María de los Ángeles o de la Porciúncula.
- 1208 Por el mes de abril, oyendo misa en la Porciúncula, escucha el evangelio del envío de los discípulos en misión, en el que descubre su vocación. Poco después empiezan a unírsele compañeros.
- 1209 Francisco hace escribir la "forma de vida". En primavera, el papa Inocencio III la aprueba verbalmente.
- 1217 En Pentecostés, se celebra en la Porciúncula el primer Capítulo General propiamente dicho. La Orden se divide en 12 Provincias.
- 1219 Después del Capítulo General de Pentecostés, Francisco se embarca para Acre y Damieta, y se entrevista con el Sultán de Egipto.
- 1220 Francisco regresa a Italia. A petición del Santo, Honorio III nombra al cardenal Hugolino protector de la Orden. Francisco deja el gobierno de la misma.
- 1121 El Capítulo de Pentecostés estudia la Regla escrita por Francisco (llamada primera Regla o Regla no bulada), y le pide que redacte otra más breve.
- 1223 Francisco compone la Regla definitiva en Fonte Colombo, que es aceptada por el Capítulo y aprobada por el papa Honorio III. Celebración de la Navidad en Greccio.
- 1224 En el mes de septiembre, impresión de las Llagas de la Pasión de Cristo, en el monte Alverna.
- 1226 En el mes de abril, se agravan sus enfermedades. De regreso a Asís, finalmente se hospeda en el palacio episcopal.
- 1226 El sábado día 3 de octubre, hacia las 19 horas, muere Francisco a la edad de 44 años, en la Porciúncula.
- 1228 El 16 de julio, Gregorio IX canoniza a Francisco en Asís.

- Cronología breve de la vida de san Francisco, Cronología
- Vida de San Francisco de Asís. Textos de San Buenaventura e ilustraciones de Giotto
- San Francisco y el lobo de Gubbio (Las Florecillas y Rubén Darío)
- "Señor, ¿qué quieres que haga?", en Selecciones de Franciscanismo, vol. XII, n. 34 (1983) 3-8.
- Adroher Biosca, Salomé, San Francisco de Asís: El santo juglar de Dios. Teatro para niños.
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Santos Ángeles Custodios 2 de Octubre
FESTIVIDAD DE LOS SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS. La tradición bíblica nos presenta a los ángeles como ministros o funcionarios de Dios, mensajeros de su voluntad y ejecutores de sus órdenes, que por designio divino son los custodios, guardianes o protectores de los hombres. San Francisco de Asís, según nos cuenta su biógrafo Tomás de Celano, «tenía en muchísima veneración y amor a los ángeles, que están con nosotros en la lucha y van con nosotros entre las sombras de la muerte. Decía que a tales compañeros había que venerarlos en todo lugar; que había que invocar, cuando menos, a los que son nuestros custodios. Enseñaba a no ofender la vista de ellos y a no osar hacer en su presencia lo que no se haría delante de los hombres. Y porque en el coro o capilla se salmodia en presencia de los ángeles, quería que todos cuantos hermanos pudieran se reunieran en el coro y salmodiaran allí con devoción» (2 Cel 197).- Oración : Oh Dios, que en tu providencia amorosa te has dignado enviar para nuestra custodia a tus santos ángeles, concédenos, atento a nuestras súplicas, vernos siempre defendidos por su protección y gozar eternamente de su compañía. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Misa conventual a las 8:30 horas de la mañana.
sábado, 29 de septiembre de 2012
Festividad de San Miguel: Santo de Madre Micaela
¡FELICIDADES, MADRE MICAELA!
Entre los regalos que nuestra Madre Micaela recibió en la festividad de San Miguel Arcángel, se encuentra un trajecito para el Niño Jesús que se va a adorar en el tiempo de Navidad en la iglesia conventual.
Nososotros cuando vimos el traje que ella nos enseñó, sacamos esta instantanea para compartirla con todos vosostros y felicitar a nuestra amiga Madre Micaela.
Entre los regalos que nuestra Madre Micaela recibió en la festividad de San Miguel Arcángel, se encuentra un trajecito para el Niño Jesús que se va a adorar en el tiempo de Navidad en la iglesia conventual.
Nososotros cuando vimos el traje que ella nos enseñó, sacamos esta instantanea para compartirla con todos vosostros y felicitar a nuestra amiga Madre Micaela.
domingo, 23 de septiembre de 2012
A UN MES DE LA INAUGURACIÓN
COMIENZA LA CUENTA ATRÁS PARA LA INAUGURACIÓN DE LA VIII EDICIÓN DE EL BELÉN, SUS PERSONAJES Y SUS SÍMBOLOS.· Se está remodelando la distribución de piezas del Museo con motivo de su 25 aniversario de apertura.
· La Casa Real se encuentra entre los colaboradores de la VIII edición y del 25 aniversario del Museo.
· El catálogo de obras a exponer en esta edición se ha cerrado el día 30 de agosto.
Este año, con motivo del vigésimo quinto aniversario de la apertura del Museo del Real Monasterio de Santa Clara, se ha adelantado la fecha de apertura de la VIII Edición del ciclo expositivo “El Belén, sus personajes y sus símbolos”, que ya es toda una muestra belenística de referencia a nivel nacional y este año ha alcanzado repercusión internacional.
· La Casa Real se encuentra entre los colaboradores de la VIII edición y del 25 aniversario del Museo.
· El catálogo de obras a exponer en esta edición se ha cerrado el día 30 de agosto.
Este año, con motivo del vigésimo quinto aniversario de la apertura del Museo del Real Monasterio de Santa Clara, se ha adelantado la fecha de apertura de la VIII Edición del ciclo expositivo “El Belén, sus personajes y sus símbolos”, que ya es toda una muestra belenística de referencia a nivel nacional y este año ha alcanzado repercusión internacional.
Por ello, sin cerrar al público el museo, paulatinamente y desde el mes de Mayo se está realizando una nueva distribución de los fondos museísticos y de la colección de belenes, de modo que esta última se pueda inaugurar a finales del mes de octubre, coincidiendo con la víspera del obituario de la Venerable Madre Luisa de la Ascensión, cuyos restos alberga el coro bajo de este monasterio.
La redistribución de estas piezas y su nueva exposición museológica, ha sido posible gracias al grupo de acción local ARADUEY, que ha subvencionado la adquisición de cinco nuevas vitrinas donde se expondrán algunas de las mejores obras del museo.
La VIII edición de la exposición temática que gira en torno al belén en el mundo y que lleva por título: “El Belén, sus personajes y sus símbolos”, ha alcanzado la dimensión internacional, ya que este año cuenta con una importante donación de piezas procedentes de un coleccionista Argentino, Walter Manuel Pereira, que ha querido donar parte de su colección de belenes a las clarisas carrionesas, en concreto 19 belenes. Él habitualmente los expone en Mar de Plata, provincia de Buenos Aires (Argentina) e igualmente ha realizado una donación de Reyes Magos, al museo que sobre los mismos existe en Puerto Rico.
El prólogo del VIII catálogo de este ciclo expositivo ha sido redactado en México por el obispo de Texcoco, Monseñor Juan Manuel Mancilla Sánchez.
Esta exposición es un referente en el mundo del Belén, no sólo en Castilla y León, sino a nivel nacional e internacional, ya que son muchos los peregrinos extranjeros que solicitan ver los belenes en cualquier fecha del año.
El catálogo de las nuevas obras que serán expuestas ya se cerró el pasado 30 de agosto. Los comisarios de la muestra y autores de los textos del catálogo son, como en años anteriores, Enrique Gómez Pérez y Juan Carlos Sánchez Gómez. El diseño y producción editorial del catálogo corre a cargo de Ediciones Cálamo, mientras que el apartado gráfico es obra del reconocido fotógrafo palentino Javier Ayarza Arribas.
El catálogo de este año ha sido prologado por Monseñor Juan Manuel Mancilla Sánchez, obispo de Texcoco, México.
En esta edición además se abrirá dicho libro, con una fotografía de sus Majestades los Reyes, que han aceptado la presidencia de honor de esta edición y del 25 aniversario del Museo del Monasterio.
Son varias las novedades de la presente edición de la cual de momento sólo se ha difundido la fecha exacta de inauguración, el 27 de octubre. En esta edición el dinero que se recaude del arca de donativos en la exposición será dividido en dos partes iguales, destinándose a la fundación de ayuda al parado creada por el obispo de Palencia y para el arreglo de soportal del Patio Reglar del monasterio de las clarisas carrionesas.
Esta exposición organizada por las RR. MM. Clarisas de Carrión de los Condes, cuanta con la colaboración del Obispado de Palencia y la Diputación de Palencia.
sábado, 22 de septiembre de 2012
6.- BENDITA TU
RINCON PARA ORAR:
APRENDE A ORAR
En esta sección incorporamos diversos instrumentos como propuestas para la oración personal o comunitaria que nos lleve a la reflexión tranquila y reposada.
- Te sugerimos que invoques la presencia del Espíritu, para que te ayude a orar, a escuchar al Señor, a estar disponible a su acción en ti.
- Cuando sea un texto, lee en voz alta el texto intenando disfrutar las pautas que te pueden guiar en tu caminar diario.
- Cuando sea una imágen, de forma simultánea, escucha la música y contémplala desde su belleza.
- Cuando sea una canción, antes de escucharla, lee el texto de la canción en actitud orante, y, a continuación, escucha la canción.
- Tras observar, leer, meditar los textos y escuchar la canción, puedes orar con algunas pistas que te proporcionaremos.
- Escucha:
Mientras escuchas la canción, clica sobre la imagen, para verla más grande, y así poder contemplarla en todo su explendor, y reflexionar sobre la GRANDEZA de una madre, nuestra madre...TU MADRE...; y poder encontrarte a tí mismo.
Reconócete regalo de Dios, el cual, hizo en tí un milagro: te dió la vida, y una madre.
Haz un alto en el camino... explora, indaga, ahonda... piensa en todo el amor de una madre (TU MADRE).
¿Qué haces por tu madre? ¿La dices te quiero? ¿Cuándo ha sido la última vez que la has dado un beso, un abrazo...?
Nuestra madre es amor incansable.
Su amor nos desborda...hasta en esos momentos de oscuridad y de obstinación. Siempre está ese pilar: NUESTRA MADRE, y nos sostiene, y nos apoya... nos apoyamos.
La Virgen María, Madre de Jesús, sostuvo muy alto y con valentía, la fe en Jesús, su Hijo, como la nuestra lo hace con nosotros.
Nos arropa: de pequeños y de mayores (siempre seremos su "pequeño"). No dudes nunca en el siempreeterno amor de tu madre: HAZ LO MISMO Y DEMUÉSTRALA TU SIEMPRE ETERNO AMOR.
Estáte atento a la mirada de tu madre, porque ella, aunque esté ausente, siempre está presente: NO LA DEFRAUDES...NO TE DEFRAUDES.
lunes, 10 de septiembre de 2012
Fechas de una vida.
El nombre de Clara de Asís se repite mucho. Pero ¿Quién fué santa Clara?. Ella es la encarnación femenina del franciscanismo. Nos vamos a asomar a su vida por medio de unas sencillas fechas que te sitúen.
1193. El 13 de diciembre nace en Asís, la niña Clara Favarone.
1200. Se declara la guerra entre el pueblo, la burguesía y los nobles de Asís. La familia de Clara se exilia a Perugia.
1206. Su paisano Francisco, tras la conversión, inicia una nueva vida.
1207. Francisco restaura San Damián y profetiza sobre las "damas pobres" que allí han de fructificar.
1208. La familia de Clara retorna a Asís. Con sus padres vienen las cuatro hijas: Penenda, Clara, Inés y Beatriz
1212. El 18 de marzo, Domingo de Ramos, Clara se consagra a Cristo en la Porciúncula. El 14 de abil, se le une su hermana Inés.
1216. Inocencio III otorga a Clara el privilegio de la pobreza.
1225. Francisco, enfermo, cuidado por Clara y sus hermanas, compone en San Damián el "Cántico de las criaturas".
1226. Muere Francisco de Asís.
1236. Fundación del primer convento de clarisas en España, en Barcelona.
1240. Asís es invadido por tropas sarracenas.
1245. Inocencio IV aprueba y promulga la nueva regla escrita por Clara.
1250. Clara redacta su testamento.
1253. EL 9 de agosto aparace la bula de aprobación de la Regla. El 11 de agosto muere Clara de Asís.
1255. Alejando IV canoniza a Clara en Agnani.
Comienza la "cuenta atrás" para la VIII Edición de "El Belén, sus personajes y sus símbolos"

Con motivo del vigésimo quinto aniversario de la apertura del Museo del Real Monasterio de Santa Clara, se ha adelantado la fecha de apertura de la VIII Edición del ciclo expositivo “El Belén, sus personajes y sus símbolos”, que ya es toda una muestra belenística de referencia a nivel nacional y este año ha alcanzado repercusión internacional.
Por ello, sin cerrar al público el museo, paulatinamente y desde el mes de Mayo se está realizando una nueva distribución de los fondos museísticos y de la colección de belenes, de modo que esta última se pueda inaugurar a finales del mes de octubre, coincidiendo con la víspera del obituario de la Venerable Madre Luisa de la Ascensión, cuyos restos alberga el coro bajo de este monasterio.
La redistribución de estas piezas y su nueva exposición museológica, ha sido posible gracias al grupo de acción local ARADUEY, que ha subvencionado la adquisición de cinco nuevas vitrinas donde se expondrán algunas de las mejores obras del museo.
El catálogo de las nuevas obras que serán expuestas ya se cerró el pasado 30 de agosto y en esta VIII Edición serán varias las novedades, por coincidir con la celebración del 25 aniversario del Museo del Monasterio.
Por ello, sin cerrar al público el museo, paulatinamente y desde el mes de Mayo se está realizando una nueva distribución de los fondos museísticos y de la colección de belenes, de modo que esta última se pueda inaugurar a finales del mes de octubre, coincidiendo con la víspera del obituario de la Venerable Madre Luisa de la Ascensión, cuyos restos alberga el coro bajo de este monasterio.
La redistribución de estas piezas y su nueva exposición museológica, ha sido posible gracias al grupo de acción local ARADUEY, que ha subvencionado la adquisición de cinco nuevas vitrinas donde se expondrán algunas de las mejores obras del museo.
El catálogo de las nuevas obras que serán expuestas ya se cerró el pasado 30 de agosto y en esta VIII Edición serán varias las novedades, por coincidir con la celebración del 25 aniversario del Museo del Monasterio.
jueves, 16 de agosto de 2012
miércoles, 15 de agosto de 2012
5.- AQUÍ ESTOY SEÑOR
RINCON PARA ORAR:
APRENDE A ORAR
En esta sección incorporamos diversos instrumentos como propuestas para la oración personal o comunitaria que nos lleve a la reflexión tranquila y reposada.
- Te sugerimos que invoques la presencia del Espíritu, para que te ayude a orar, a escuchar al Señor, a estar disponible a su acción en ti.
- Cuando sea un texto, lee en voz alta el texto intenando disfrutar las pautas que te pueden guiar en tu caminar diario.
- Cuando sea una imágen, de forma simultánea, escucha la música y contémplala desde su belleza.
- Cuando sea una canción, antes de escucharla, lee el texto de la canción en actitud orante, y, a continuación, escucha la canción.
- Tras observar, leer, meditar los textos y escuchar la canción, puedes orar con algunas pistas que te proporcionaremos.
Aquí estoy, Señor, te oiré;
cumpliré, Jesús, tu voluntad.
Aquí estoy, Señor, y háblame;
tu palabra es mi salvación.
Aquí estoy, Señor, escucharé tu
mensaje que a todos daré.
Corazones muertos salvaré y a
todos los hombres guiaré.
QUIERO OÍR TU VOZ Y ALABARTE, Y SABER QUE NO ES MI CORAZÓN,
Y PONER MI VIDA EN LA TUYA, SEÑOR, Y SABER QUE TODO TUYO ES.
QUIERO OÍR TU VOZ Y ALABARTE, Y SABER QUE NO ES MI CORAZÓN,
Y PONERNOS TODOS EN TUS MANOS, SEÑOR, Y SABER QUE EL MUNDO TUYO ES.
Aquí estoy, Señor, y guíame;
sólo un hombre es lo que yo soy,
pero Tú me quieres y me llamas.
Aquí estoy, Señor, ¡Sí, aquí
estoy!...
- Escucha:
lunes, 13 de agosto de 2012
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